lunes, 23 de julio de 2012 | By: Cristie

No le busques los tres pies al gato...


"No le busques los tres pies al gato". ¿Qué significa esta expresión? ¿Cuál es su origen?

La expresión buscar los tres pies al gato está dirigida a aquellas personas que irritan o hacen perder la paciencia. Se suele asociar a aquellos que tratan de darle explicación a un asunto que desconocen, molestando a los demás. De manera coloquial, se usa también para advertir a los que buscan problemas o inconvenientes donde no los hay. 

La Real Academia de la Lengua Española lo define así:

1. Buscar soluciones o razones faltas de fundamento o que no tienen sentido.
2. Empeñarse en cosas que pueden acarrear daño.

En su origen, la expresión era buscar los cinco pies al gato. Quien buscaba el quinto pie al gato era aquel que, con lenguaje sofisticado pretendía hacer entender algo imposible. La explicación de este dicho vio la luz a principios del siglo XVII, en el tratado de Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana:

Buscar cinco pies al gato se dice de los que con sofisterías y embustes nos quieren hacer entender lo imposible; nació de uno que quiso probar que la cola del gato era pie.

El dicho original era buscáis cinco pies al gato y no tiene más que cuatro. Así lo encontramos en el Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627):

Buscáis cinco pies al gato y no tiene más que cuatro; no, que cinco son con el rabo. 
Buscar los cinco pies al gato ha evolucionado a buscar los tres pies al gato. Pero, ¿por qué pasa a ser buscar los tres pies al gato, cuando lo verdaderamente imposible es encontrar cinco?  Buscar tres pies en un gato es sencillo, puesto que tienen cuatro patas. Encontrar el quinto pie es imposible, a no ser que se considere la cola como una quinta pata, pero con este argumento sí estaríamos verdaderamente buscando los cinco pies al gato, puesto que es una idea algo descabellada. Por ello, en realidad no se trata de una evolución de la expresión, sino en un dicho que se ha corrompido


La segunda expresión, la que hoy conocemos como buscar los tres pies al gato nace en el libro de Cervantes, el Quijote, en el episodio de los galeotes, en el capítulo 22 de la primera parte:

Donosa majadería, respondió el comisario; bueno está el donaire con que ha salido a cabo de rato: los forzados del rey quiere que le dejemos... váyase vuestra merced, señor, norabuena su camino adelante... y no ande buscando tres pies al gato. Vos sois el gato y el rato y el bellaco, respondió Don Quijote.

 Debido a la popularidad de esta novela, así como a lo atractivo de la métrica, o por simple economía lingüística, el dicho se ha seguido diciendo con tres pies, y no cinco. El mensaje que se transmite después de esta evolución es bastante más confuso e incoherente. 

Lo más curioso es que el Quijote se publicó en 1605, época en la que esta expresión era más que conocida. ¿Por qué Cervantes, gran conocedor de la lengua, decidió transformarla? Existen múltiples teorías al respecto:

1. Cervantes pudo haber hecho un juego con la métrica. Así, la palabra ga-to tiene dos pies métricos, y no tres. 

2. Otro motivo podría ser darle un toque más cómico al personaje de El Quijote, poniendo en su boca un refrán mal dicho. 

Es en España donde verdaderamente se ha popularizado el dicho de buscar los tres pies al gato en lugar de buscar los cinco pies al gato, expresión esta última más conocida en los países latinoamericanos. Probablemente se deba a la influencia de el Quijote en el país donde fue concebido. La expresión escrita venció al boca a boca y al dicho verbal. Es poco común ya escuchar el dicho de buscar los cinco pies al gato, a pesar de que, en realidad, la expresión es más lógica.

Existe un cuarteto popular anónimo, escrito por alguien del pueblo llano de aquella época, que explica el cambio de esta expresión:

El normal cuatro presenta,
Tres si le falta una sola,
y cinco si quien las cuenta
toma por pata la cola.



En otros países como Francia o Italia, también se usa una expresión similar, aunque ellos le buscan cinco pies al carnero 



Fuentes:
http://86400.es
http://www.lasfrasesparahoy.com
http://www.fundacionlengua.com
http://lema.rae.es
- http://bloguerarefranera.blogspot.com.es

Imágenes:
- http://youxiandaxia.deviantart.com
- http://randis.deviantart.com/
- http://www.caminoasantiago.com





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El usuario Carlos M. LFC nos ha ofrecido más información sobre esta curiosidad. ¡Millones de gracias por tu aportación!: 

El gato no tiene ningún pie, sino patas, pero la palabra gato tiene dos pies, que es como se llama en métrica poética a las sílabas: por tanto no se pueden encontrar tres sílabas en una palabra de dos.

 
Imagen:

9 curiosos:

Carlos M. LFC dijo...

El gato no tiene ningún pie, sino patas, pero la palabra gato tiene dos pies, que es como se llama en métrica poética a las sílabas: por tanto no se pueden encontrar tres sílabas en una palabra de dos.

Anónimo dijo...

Like everything else...whatever Spaniards touch they have to fuck it up.

Anónimo dijo...

ese es uno al que no le agradan los españoles, en fin.

Anónimo dijo...

Polemizar sobre el origen de la frase "no busques los tres pies al gato" es buscar los cinco pies al gato

Lorena Caballero Ortega dijo...

Creo que no me han publicado mi comentario. Que buscarle tres pies al gato o cinco es lo que hacen la mayoría de los políticos ¿no? Especialmente el actual, un tal Mariano, como se llaman los de los pueblos, vamos como el Pepe. Gracias.

Anónimo dijo...

En efecto Carlos, hablamos de pie métrico

Anónimo dijo...

El refrán "Buscarle 3 pies al gato" es correcto, y aunque al día de hoy el refrán nos suena como absurdo e ilógico, en su época (siglos XV y XVI) si tenía un significado claro, y la explicación es bien sencilla.

En esa época, el "Gato" era lo que conocemos con el nombre de talego, o sea un bolso donde se guardaba el dinero. El nombre de "gato" viene por el hecho de que originariamente se hacían con los pellejos enteros de estos animales.

Algunos de esos talegos se dejaban con las patas del gato, las delanteras servían para atar el bolso y las traseras actuaban como 2 bolsillos interiores del bolso (los 2 pies del Gato).

En aquella época, cuando alguien tenía que pagar una cuenta, y no le alcanzaba, y buscaba y rebuscaba dentro del Talego o "gato", incluso en los 2 pies o bolsillos del Gato, de ahí surge precisamente la expresión, no le busques tres pies (sólo hay 2) al gato (que no te alcanza para pagar la cuenta).

El Marqués dijo...

Creo que lo realmente imposible, es buscar el traspiés al gato.

Danno dijo...

El cambio de 5 para 3 es deliberado. Toda la novela es un roman à clef homosexual. Los "tres pies" hacen alusion al tercer pie - el pene. Todos los refranes en la novela tienen conotacion sexual.

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